Este artículo describe la forma de limpiar a conciencia un tubo de
escape. Está basado en la idea que alguien, no recuerdo quien, expuso en el foro
mecánico de Lamaneta.
El método consiste en
quemar completamente los residuos interiores de aceite y carbonilla en el tubo de escape.
Para quemar dichos residuos
introduciremos una llama por un extremo abierto del tubo con un soplete. Como la llama
consume mucho oxígeno, sólo conseguiremos quemar muy poco trozo, aunque la humareda que
sale es terrible. El fuego necesitará éste oxígeno y a través de la obertura obtiene
muy poco. La prueba está en que si introducimos el soplete en el tubo, la llama se apaga.

Aquí le damos candela al
tubo sólo con el soplete. Algo de humo sale, pero poco.
Así, la solución consiste
en aportar oxígeno suficiente al interior del tubo para que la llama sea fuerte y no se
apague. Esto lo conseguiremos aportando aire con un compresor.

Soplete y aire comprimido.
La cosa se anima.
Por otra parte, si se sigue aplicando la llama por la entrada del tubo, lo único que se
conseguirá es ponerlo al rojo, y puede deformarse. Pero como en el interior se están
quemando los residuos, una vez empiece a salir humo de verdad por el oro extremo,
retirando el soplete, la aportación de aire del compresor es suficiente para que el
frente de combustión del aceite/carbonilla vaya avanzando por el interior del tubo. Esto
se notará porque sigue saliendo humo y la zona del tubo que está caliente va avanzando. |

Solo con aire comprimido el
frente de llama va avanzando por el tubo (nótese las zonas donde la pintura se ha vuelto
blanca por el calor. Son las cámaras del laberinto del silenciador)
Lo he probado en un tubo con silenciador integrado del tipo laberinto (indesmontable) y
funciona de maravilla, o sea que en un tubo de escape por secciones, aún irá mejor.
La única limitación que le he encontrado es la potencia del compresor. En efecto,
estaremos un rato dándole aire comprimido, y cuanto más presión, más quema y más
porquería (hasta chispas) sale por el otro extremo. En mi caso, el compresor sólo da de
continuo 4 bares. Si lo dejaba cargar el calderín y le metía sus buenos 8 bares, el humo
y chispas, con trozos de carbonilla quemada eran un festival.

Resultado final. Las marcas
blancas de pintura quemada son por calor INTERIOR. No se ha aplicado ninguna llama por el
exterior.
Agustí |